El mar peruano es uno de los ecosistemas marinos más productivos del mundo, y presenta una gran biodiversidad, pero solo una parte de esta llega de forma habitual a la mesa. Muchas especies permanecen fuera del consumo cotidiano, ya sea por desconocimiento, costumbre o falta de difusión.
Comprender esa diversidad implica ir más allá de lo conocido y acercarse a las especies desde su origen: su hábitat, su temporalidad y su rol dentro del ecosistema marino. Cada una forma parte de un equilibrio que define no solo su disponibilidad, sino también la manera en que debería ser consumida.

Pescados
Los pescados representan una parte fundamental de la biodiversidad marina y de la cocina peruana. Sin embargo, el consumo suele concentrarse en pocas especies, dejando de lado una gran variedad que forma parte del ecosistema.

Mariscos
Los mariscos reúnen una diversidad amplia dentro del ecosistema marino, con especies que varían en forma, textura y sabor. Desde moluscos hasta crustáceos, cada uno presenta características que los hacen únicos en la cocina.

Algas
Las algas son uno de los componentes más importantes y, al mismo tiempo, menos explorados de la biodiversidad marina. A pesar de su alto valor nutricional y su versatilidad, su uso en la cocina sigue siendo limitado.

